

La marca país es un instrumento transversal a toda actividad que se realiza en un país, por consiguiente las instituciones públicas, la empresa privada y la ciudadanía se hacen participe de la construcción, desarrollo, mantenimiento y evolución de la misma. El concepto de marca país es relativo a reputación país. Por consiguiente, cualquier acción emanada de los poderes públicos, las empresas o la ciudadanía puede tener un efecto positivo o negativo en la percepción de esta.
Simon Anholt uno de los especialistas más destacados creó un hexágono y señala ocho ejes sobre los cuales diseñar marca nación: turismo, exportaciones, gobernanza, inversión, herencia cultural y la gente.
¿Cómo puede esta herramienta contribuir al desarrollo de la República Dominicana? Propondremos un diseño de desarrollo basado en los ejes antes expuestos.
Turismo
El sector turismo es una industria estratégica para la nación por ser generador de divisas, de empleos y porque parte de la producción nacional es consumida por la población flotante que nos visita. En adición, casi todo inversionista que visita un país llega primero en condición de turista por lo que este es un medio de atracción de la inversión extranjera. Esto hace que se creen marcas ciudades y marcas turísticas que permitan atraer turismo e inversión a zonas geográficas específicas que ayudan a dinamizar la economía de estas áreas que acompañadas de una ley de desarrollo territorial incentiva la competencia entre las regiones, provincias y municipios.
Exportaciones
La sombrilla de la marca país sirve de apoyo al “made in” y al “made by” de los productos y servicios manufacturados en una nación. Existe lo que académicos llaman el Country of origin effect y las personas son muy conscientes de esto, una etiqueta que diga “Made in” es tan fuerte y bien valorada como el “Made by”. Ejemplo de esto: Ingeniería Alemana, Estilo Chic francés. La producción nacional se beneficia de la promoción, de la buena reputación de una nación, que acompañado de buenas prácticas empresariales y el uso de normas internacionales de calidad permite aprovechar las oportunidades e incrementar las exportaciones.
Otro elemento importante dentro del comercio exterior es el aprovechamiento de los acuerdos de integración económica y de relaciones comerciales, el hecho de tener una marca país robusta ayuda a ejercer poder de negociación en la firma de estos tratados a la vez que los productos naciones pueden encontrar otros mercados en países amigos.
Gobernanza
La vida institucional de una nación juega un rol importante en la percepción de la reputación de esta. El respeto a la constitución, el fortalecimiento a democrático, las garantías al estado de derecho, la seguridad jurídica, elecciones limpias libres de trauma, transparencia y la disposición de políticas públicas orientadas a fortalecer los factores antes mencionados ayudan a que en otras naciones los ciudadanos, sus elites, los organismos internacionales de financiamiento, de cooperación, los tribunales internacionales tengan un tratamiento diferenciado positivo hacia sus ciudadanos y por consiguiente al país.
Inversión
Una reputación débil o negativa desincentiva la atracción de la inversión. El rápido avance de la globalización prioriza que cada país, cada ciudad, cada región compita con otras por atraer consumidores, turistas, inversionistas, emprendedores. El país que tenga las instituciones que brinden las garantías jurídicas a la inversión y donde el silencio administrativo sea castigado, se beneficiara de la colocación de capitales que generen empleos y contribuyan al crecimiento de la economía.
La estabilidad social, política y económica es fundamental para que los capitales que circulan a través del mundo decidan instalarse en un lugar específico.
Herencia cultural
El elemento sustancial de un proyecto de esta envergadura es la identidad cultural. Incontables son las páginas que se han llenado debatiendo cuales rasgos definen la dominicanidad: desde los que defienden el legado hispánico, los africanistas, indigenistas y la influencia que ejercen más de dos millones de dominicanos y dominicanas que viven en los Estados Unidos, todo esto sumado al hecho de que somos una isla abierta.
Definir nuestra identidad cultural o nacional debe ser aclarado o por lo menos aproximado. Es una de las variables dentro de la arquitectura de una marca país, pero es fundamental que se despejen esos rasgos intrínsecos, estos son la esencia de la identidad. La identidad cultural se convierte en el principal producto que nos permitiría intercambiar con otras naciones: ser glocal. Las interacción entre las civilizaciones se da productos de las identidades culturales y de ellas también pueden derivas relaciones positivas o de conflicto.
La Gente
Los ciudadanos como tal son los detentadores de la marca país. Sus líderes de alto perfil, sus celebridades, las estrellas del deporte juegan un rol importante en la construcción y sostenimiento de la reputación de la nación. La forma en que reciben y tratan a sus visitantes vendría constituir el servicio al cliente que prestan las empresas. Por consiguiente, el liderazgo positivo de sus elites artísticas, culturales, académicas, política, sociales transmite la sensación de calidad y el trato adecuado que brindan los ciudadanos la de satisfacción.
El buen comportamiento ciudadano a través del conocimiento de los derechos y deberes contribuyen al buen funcionamiento de orgánico de las instituciones y a la vez transmite la madurez que tenemos y nos prepara para incorporarnos al primer mundo con las mejores prácticas.