domingo, 31 de marzo de 2013

Diplomacia pública y marca país

La nueva diplomacia o soft power es como se le nombra a la diplomacia pública. Al inicio de la gestión del presidente Barack Obama se escuchó hablar de la diplomacia de guante blanco refiriéndose al uso que daría Estados Unidos a las funciones del Departamento de Estado que habiendo tenido que accionar en época de conflagración se precisaba de dar un giro que le permitiera reposicionar la marca América. Es así como se inicia un método de relaciones exteriores menos beligerante y más auxiliado en las herramientas del marketing global y las nuevas tecnologías (el concepto de diplomacia pública data del año 1965). Muestra de lo anterior se puede constatar en las movilizaciones ciudadanas que han dado al traste con regímenes autoritarios en el Magreb y Oriente Próximo. Sería ingenuo pensar que fue solo el uso de las redes sociales las que causaron las caídas de estos gobiernos. La diplomacia pública como complemento de la diplomacia tradicional, de aposento, secreta, ha resultado ser una herramienta que ha permitido establecer contacto con el ciudadano de esos países sin tener que pasar por los filtros gubernamentales o de inteligencia imponiendo el modelo democrático occidental a través del way of living. Esta estrategia de interacción con los ciudadanos globales permite influir de forma directa en los paradigmas existentes logrando cambios de actitudes en los medios de comunicación, lideres de opinión, de las elites, así como, de los ciudadanos del país con el que se tiene relación. El objetivo de esta diplomacia contemporánea es hacer que los otros ambicionen lo de uno, a la vez que se coacciona, absorbe, y se aceptan los valores de la otra nación con conformidad y sin resistencia. La interrelación se produce al través del intercambio de los códigos identitarios nacionales que la marca país puede transmitir a través de una buena estrategia de comunicación. ¿Pero, cual es la función de la marca país en esta forma moderna de las relaciones internacionales? Mediante esta se puede aglutinar los valores o atributos de una nación en torno a símbolos y una estrategia de comunicación acorde con los objetivos a corto, mediano y largo plazo que se desean alcanzar. A través de la marca país se pueden identificar los elementos de la identidad cultural y nacional haciendo más fácil en términos simples las tácticas con miras a influir en la actitud de los ciudadanos de una nación respecto de otra, pero también se puede impactar a la opinión pública internacional. Existen un ejemplo exitoso global de un país de economía emergente: Brasil. Este país ha dado un salto de 49% de aceptación positiva a nivel mundial con relación años anteriores según el informe 2011 del Globescan-BBC. De haber existido la marca República Dominicana se hubiera podido aprovechar mejor el apoyo brindado a Haití después del fatídico terremoto, aunque debemos destacar que la construcción de la Universidad en el vecino país por parte del Estado Dominicano se enmarca dentro de lo que se llama la diplomacia publica; sin embargo, no queda claro si con ello se inicia una nueva estrategia de relaciones bilaterales que ayuden a mejorar la percepción que sobre el dominicano tienen, particularmente, las elites haitianas. Es por ello que urge tener una marca país que junto a la diplomacia pública permita articular las estrategias de Estado llamadas a beneficiar a la nación.

MiPYMES el desafío para la igualdad en República Dominicana

Hace ya algunos años el Dr. Roberto Manganeira Unger escribió un ensayo que intituló “España y su futuro” en el cual planteaba que una de las grandes virtudes que tenia este país era que poseía una de las clases medias más amplias como sociedad producto de los pequeños negocios, tiendas, etc.; planteaba que nombrarle clase media tenía poco sentido ya que mas que media es ampliamente mayoritaria. Estas circunstancias le permitían gozar de una prosperidad modesta y solida a las familias y les permitía escapar de las desigualdades de renta y riqueza. El hecho de tener pocos pobres y pocos ricos ponía la nación española en condiciones de dar el salto que necesitaba para convertirse en una gran nación, pero este salto dependería de sus elites tanto políticas como económicas. Hoy ya vemos los resultados: un país en quiebra. La República Dominicana podría mirar en este ejemplo que acabamos de mencionar. El país debe comenzar una reorganización del capital, del mercado para hacerlo más participativo, de modo que pueda haber una coexistencia en términos formales de grandes empresas y Mipymes. Al hacer esta reorganización eliminaría la plutocracia de las clases tradicionales dando paso a la conformación de una nueva clase media no tradicional que viene desde abajo, mulata, que solo necesita acceso a recursos y formación para canalizar toda la energía creativa y transformadora en riqueza. El objetivo de la política de Estado en la disminución de la desigualdad es volver las clases baja y alta en clases extremas al reducirla en porcentaje respecto a la población. La República Dominicana todavía no da el salto a la económica del conocimiento y pasaran largos años para que así lo haga. Muestra de ello es la inversión en investigación y desarrollo que ronda 0,5% del PIB, dicho de otra forma, la posibilidad de generar patentes que nos permitan explotar su producción como productos terminados que nos generen barreras de entrada y ventajas competitivas está lejos. Nuestra esperanza está en fortalecer a nuestros pequeños y medianos empresarios a nivel nacional dotándolos de crédito, transferencia de tecnología, capacitación, acceso a mercados, de modo tal, que generemos un consumo interno mediante la producción local y de esta forma no tener tanta dependencia del exterior. La formalización de las Mipymes ampliaría la economía en cuanto a tamaño, lo que elevaría las recaudaciones impositivas, generaría más empleos, mas personas tendrían acceso a la seguridad social. En la actualidad existe alrededor de 365 mil empresas en este sector, emplean cerca de 1,060,000 personas y tienen un contribución al PIB de un 27%. Convertir la República Dominicana en una república de iguales es la misión. Estamos como decía: Mangabiera Unger ante un gran desafío y dependerá de la visión de nuestros gobernantes de convertir este país pequeño en un pequeño país o en el mejor de los casos convertirlo en un gran país.

Ciudad Colonial potencial para el Place Brand

El origen de lo que es hoy la ciudad de Santo Domingo tiene como epicentro los territorios donde se asentó lo que se conoce hoy como la Ciudad Colonial. Desde su fundación por parte del Nicolás de Ovando quien para ello se valió de los mejores maestros constructores y albañiles de la época. El trazado urbano con calles que se entrecruzaban, hermosas edificaciones que evocaban las ciudades más modernas de Europa eran custodiadas por un sistema de fortificación que cubrían todos los flancos de la ciudad. Hoy en día esta parte de Santo Domingo es la parte más cosmopolita del país donde dentro de sus murallas se genera una vida urbana heterogénea que conjuga muchas identidades que cambian de una esquina a otra donde coexisten muchas nacionalidades y estilos de vida, pero además donde las artes plásticas, la literatura, la música, la historia, la bohemia tiene caldo de cultivo. Los orígenes históricos y los atributos antes mencionados dotan a la Ciudad Colonial de un potencial inmenso para ser manejada bajo el concepto de Place Brand o Marca Lugar. Los territorios, los distritos, las calles, los parques pueden competir para atraer flujo de visitantes y hasta pueden desarrollar un modelo del tipo de negocio que desean captar para animar la vida y desarrollo económico de su comunidad. El elemento esencial que requiere una marca lo tiene la ciudad colonial: origen histórico. Luego tiene una seria de atributos naturales que le permiten dentro de la arquitectura del brandin crear un producto diferenciado de fácil posicionamiento y que además pueda ayudar a transmitir la experiencia que vivirá quien la visite. Dentro de los desafíos que enfrenta, están el unificar un criterio de cuál es el posicionamiento que se que le quiere dar: ¿un espacio de vida urbana activa en el día y dormitorio en las noches o una zona donde se puede encontrar una oferta de calidad tanto de ocio como de negocio a cualquier hora del día? Definir el modelo de negocio que se desea y que vaya acorde con el posicionamiento a transmitir; crear rutas de museos complementadas con calles temáticas (por ejemplo: calle de restaurantes, calle de bares, calle de las letras, calle la música, calle de la artesanía, calle del ron y el cigarro, creación de historias mito, y un largo ect.), dotar de mayor seguridad, crear un modelo de transporte, crear parqueos, reformar las casas coloniales, remozar los parques, creación de un diseño de mobiliario urbano, animación urbana. El Ayuntamiento del Distrito Nacional, la iglesia católica, las juntas de vecinos, las asociaciones, los ciudadanos deben unirse y enfocarse en explotar es joya que poseemos en beneficio de todos y que tiene todo el potencial de competir con las ciudades antiguas del Centroamérica y el Caribe. Fuimos la primera.