

La marca ciudad es un nuevo elemento que se inscribe dentro de la corriente del desarrollo local, como tendencia a potenciar los gobiernos municipales. Son espacios geográficos dentro de un país organizados a modo de pequeños estados con leyes que lo avalan, de forma tal que estos puedan ser los actores directos de su bienestar, convirtiéndose en promotores de inversión, así como del turismo, presentandose como producto con los suficientes atributos para poder satisfacer las necesidades tanto nacionales como mundiales.
Por la vía del concepto marca ciudad los gobiernos locales pueden crear estrategias de posicionamiento coherente y diferenciada, capaces de convertirse en ventajas competitivas que permitan una diferenciación con otros ciudades en el ámbito de un país o una región determinada, obligando de esta manera a una definición clara de los atributos racionales y emocionales que resulten únicos y perceptibles, capaces de generar diferencias positivas que puedan ser sostenidas a través del tiempo.
De esta manera puede facilitarse la creación de una identidad interna y externa. Dentro de ese concepto se aglutinan los valores que definen el concepto de comunidad.
Una exitosa aplicación de la marca ciudad es un instrumento de desarrollo, porque puede potenciar la credibilidad de los productos tangibles e intangibles, dado que bien manejados puede favorecerlos. De esta manera los empresarios privados se convierten en los principales beneficiarios, y en cuyas manos debe quedar el manejo de la imagen de la demarcación geográfica. Claro está, contanto con el apoyo irrestricto de las autoridades locales.
La custodia de una buena imagen de los productos no es un patrimonio único de las corporaciones. Las ciudades, dentro de la lógica marca ciudad, no es solo un amplio lugar para la vida y existencia de cientos de miles o millones de seres humanos. Las ciudades también son productos, y los consumidores-ciudadanos cada vez son más exigentes, por lo cual tanto las instituciones públicas y privadas deben mancomunar esfuerzos en una estrategia de comunicación unificada sobre identidad urbana.
A partir de la marca ciudad se puede potenciar el turismo como industria estratégica, a modo de un imán, de modo que a través de este se pueda incentivar otros sectores, dinamizando las economías locales. De esa forma puede contribuirse a la creación de fuentes de negocios que reguladas, pueden disminuir el desarrollo desigual.

Bienvenido a la blogoesfera, querido J. Espero que tus inquietudes, siempre tan interesantes, sean plasmadas en este espacio. Lo mejor de tí, está por llegar...
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José Arias